Creatividad, fuerza, carácter, voluntad…


Error
El video no existe

Esta vez me apetece traer a este Blog una iniciativa que muestra el carácter de las personas exitosas ante circunstancias adversas.

Nuria, maestra desde hacía quince años, desempeñando sus funciones en la Escuela Laia del barcelonés barrio de Sant Andreu se enteraba que en Septiembre, su escuela, no reabriría sus puertas dejando en la calle a más de setenta alumnos y los correspondientes profesores en la cola del INEM. Tenía que encontrar trabajo y se enfrentaba a la disyuntiva de comenzar a enviar currículos indiscriminadamente, compitiendo con otros miles presentados también en papel, o hacer las cosas de otra manera. De ahí a utilizar su creatividad apoyada en una de sus aficiones, la cocina, fue todo una. El resultado el vídeo. Al parecer ya tiene una oferta en firme y su vídeo se ha convertido en una sensación en You Tube.

Tal vez, y digo sólo tal vez, si en su Escuela o si en la Administración pública algún genio de los que nos lideran le hubieran preguntado a ella y a otros que como ella, además de recursos son personas capaces de desarrollar, a su vez, nuevos recursos, ahora, la Escuela Laia permanecería abierta y quien sabe si nuestra maltrecha educación vería mejorar sus expectativas.

Ni todos los políticos de nuestro país, ni su ineptitud, ni su frivolidad, ni sus intemperancias, ni sus veleidades políticas, ni sus intereses orientados a conseguir el voto que les renueve por cuatro años más –salvo contadas excepciones-; ni la tan traída y mal llevada crisis que alimenta a los medios de difusión, sus debates, sus páginas, sus aburridas tertulias aderezadas con posturas maximalistas y voces estentóreas y fuera de tono; ni tampoco las pobres expectativas que ofrece nuestra España dividida, de dos, tres y hasta cuatro velocidades, llena de listos y aprovechados, metidos a banqueros fracasados que han engordado sus bolsillos, por lo menos, tanto como los políticos que después de abandonar sus cargos, desempeñados con ostentosos fracasos de gestión, siguen cobrando pensiones vitalicias; ni tan siquiera ellos han conseguido que Nuria Fusté Massana en su propio nombre y representación, así como en la de otros muchos catalanes y españoles, estén dispuestos a rendirse y arrojar la toalla.

Seremos, sí o sí, aunque nos intenten robar lo único que nos queda: la ilusión por seguir siendo.

Gràcies -gracias- Nuria