No hay cama pa’ tanta gente


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El video no existe

Ahora que el drama social se va acentuando en nuestro país al hilo del paro, de la crisis, del fracaso político, económico y financiero de bancos, políticos, creadores de opinión, contertulios radiofónicos con intenciones aviesas, etc. he recibido un enlace que me sorprendió no tanto por su música, viva y alegre, como por su letra irónica y desnuda que refleja, involuntariamente bien seguro, la realidad que están viviendo en nuestro país miles de extranjeros que llegaron a trabajar a él, pensando en una vida mejor para los suyos allá, de donde vinieran, Perú, Colombia, Ecuador, Argentina, Uruguay… qué más da.

La inmensa mayoría buscaba ganarse la vida haciendo lo que nosotros, los españoles, los europeos, los colonizadores de siglos pasados, ya no queríamos hacer. Labores de limpieza, cuidado de ancianos y enfermos, los peores trabajos en la construcción, camareros perfectamente retratados en la serie Aida de Telecinco, les esperaba a los inmigrantes recién llegados. Daba lo mismo que fueran ingenieros, arquitectos, médicos, administrativos, maestros o sencillamente gente del campo, a todos les esperaba la misma fortuna. He conocido ingenieras aeronáuticas rusas trabajando en las labores de limpieza de la Clínica Dexeus de Barcelona, en la UCI; directores financieros montando ordenadores o sirviendo cervezas; arqueólogos peruanos cuidando niños; médicos cubanos de auxiliares de enfermería; y a directores de banca argentinos ganándose la vida con cualquier trabajo y aceptando cualquier sueldo que despreciaba un estudiante que aún no había acabado la carrera. Bueno, suponíamos, era el precio de habernos convertido en una economía poderosa, emergente y que trataba de convertirse en uno más de la mesa de los diez, los veinte o los que fuera en la organización mundial de turno más en boga.

Pero llegó un día en que nos despertamos y descubrimos que todo había sido un sueño. No había dinero para la hipoteca y menos para mantener a una persona en el servicio de la casa. Tendríamos que volver a trabajar en labores denostadas y, lo peor, pasados dos años aprovechando un subsidio de desempleo que parecía no tener fin, comenzamos a presentar nuestras opciones para ocupar esos puestos que ellos mantenían por su buen quehacer, su humildad y su buen sentido común que les obligaba a seguir en él, si querían continuar enviando dinero a sus familias, allende los mares, para que sus hijos estudiaran en la universidad, tener una casa propia en unos años, vivir algo más desahogadamente o pagar un seguro médico.

¿Qué hacemos entonces con los inmigrantes¿ ¡Que se vuelvan para sus países de origen, ya no los necesitamos! Gritaron, al unísono, políticos y ciudadanos. Y lo primero fue sacarles el derecho a la asistencia médica a los ‘sin papeles’. ¿Cuántos políticos hipócritas habrán mantenido a su servicio a inmigrantes sin papeles?

Pues, como les decía al principio de mi perorata, he recibido un enlace para disfrutar del Gran Combo interpretando: ‘No hay cama pa tanta gente’. La letra, no tiene desperdicio y dice así:

 No Hay Cama Pa Tanta Gente

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En Navidad fui invitado 

a la casa de Tavín para un tremendo festín

que dijo había preparado.

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Allí llegó Pérez Prado, oiga.

Los Guaracheros de Oriente.

La fiesta estaba caliente.

Johny “El Men” casi dormía y Eddie Miró le decía:

No hay cama pa’ tanta gente.

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Vi el Gran Combo que llegaba

y a Ramito el de la altura,

más atrás Johnny Ventura

con Yayo “el indio” charlaba.

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Roberto Torres estaba

con Javier Vázquez y su gente

y Ralph Mercado de repente

intentó apagar la luz

pero gritó Celia Cruz:

no hay cama pa’ tanta gente.

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Pa fuera, Pa la calle

Pa fuera, Pa la calle

Pa fuera, Pa la calle

Pa fuera, Pa la calle

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Willie Rosario y su orquesta,

la salsa quería empezar

y Héctor Lavoe al llegar “tarde”

encontró que la selecta ya se encontraba dispuesta

para alegrar el ambiente.

Y en una esquina Tito Puente

empezaba a pestañear y volvió Celia a gritar:

azúcar, no hay cama pa’ tanta gente.

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Odilio junto al Gallito

los vi en la mesa sentaos.

Y Daniel Santos guillao de ron se daba un traguito.

Tavín taba jalaito y así dijo prontamente

oye Machuchal démele a esta gente

de café negro una taza

y todo el mundo pa’ su casa

no hay cama pa’ tanta gente.

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Pa fuera, Pa la calle

Pa fuera, Pa la calle

Pa fuera, Pa la calle

Pa fuera, Pa la calle

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Tírenlos pa’ bajo que son un peligro arriba.

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Se llenan las manos de lechón

después se limpian con la cortina, y por eso.

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Tírenlos pa’ bajo que son un peligro arriba.

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Allá, allá se meten en el baño

y te lo dejan como piscina tú ves.

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Tírenlos pa’ bajo que son un peligro arriba.

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Se jartan y beben y se enferman.

Después te dicen “Señora tiene aspirinas?”

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Tírenlos pa’ bajo que son un peligro arriba.

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Esa trulla, Heeeeeeeeeeeeee!

Es peligrosa, Heeeeeeeeeeeeeee!

Pa fuera, pa la calle.

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Tírenlos pa’ bajo que son un peligro arriba.

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Oye, la verdad es que con esta gente 

no hay quien pueda, oye, son una amenaza.

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El estribillo, pegadizo él, ‘Pa fuera, pa la calle’ y, por si fuera poco, el final es delirante:

Esa trulla, Heeeeeeeeeeeeee!

Es peligrosa, Heeeeeeeeeeeeeee!

Pa fuera, pa la calle.

Tírenlos pa’ bajo que son un peligro arriba.

Oye, la verdad es que con esta gente 

no hay quien pueda, oye, son una amenaza.

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En eso estamos ahora mismo en nuestra querida España, tierra de acogida, pueblo colonizador, que olvida pronto, no repara en dolores y que, encima, coloniza de nuevo aunque ahora sólo sea bajo fórmulas financieras cuando los mercados latinos se han convertido en ‘oportunidades de negocio emergentes’; viajando en avión en lugar de hacerlo en carabelas; armados con portátiles, iPod, iPad y otros artilugios en lugar de hacerlo con lanzas y espadas; y con la señal del Euro en lugar de la Cruz de Cristo. Seguro que con todo eso les convenceremos de que somos sus mayores protectores. Ya nos vale.

Si quieres ir a sus países con enseñas, banderas y estandartes de Telefónica, Repsol, Santander, BBVA y demás, sé por lo menos coherente y honesto con sus gentes y trátalos con el mismo respeto que ellos tienen por nosotros o será difícil mantener una relación ‘inter pares’ de la que no salgamos escaldados al modo peronista de la diablesa vestida de Prada. Respeto, esa es la palabra mágica, respeto por los demás. Allí y aquí.

Agradezco el envío que me hizo Alessandra desde Colombia y aprovecho la ocasión para asegurarle que la culpa no es de los emigrantes colombianos, ecuatorianos, peruanos o bolivianos, es de todos aquellos que se aprovechan, sin el más pequeño remordimiento, de quienes atravesando una situación compleja y complicada, salen de su país en busca de soluciones. España es un país de emigrantes luchadores y si algo deberíamos haber aprendido a estas alturas de la historia es que la innovación y la renovación se dará de manos de los emigrantes que son los que se atreven a cambiar, a salir, a hacer las cosas de otra manera, Los inmovilistas, los cómodos, los apoltronados, los que defienden su statu quo, tienen la batalla del futuro económico perdida. Por eso, en Latinoamérica se esconde uno de los más brillantes futuros de nuestras venideras generaciones. No lo desaprovechen y muchas gracias Aless por tu regalo en forma de vídeo.

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Cuando el diablo se viste de Prada y habita la Casa Rosada


Sería fácil ponerse a divagar, analizar las vinculaciones históricas entre ambos países, molestarse en buscar las raíces del conspicuo problema que se encierra tras la decisión de la señora Kirchner (por qué nos referiremos a ella en España así cuando, ni tan siquiera, mantenía ya relaciones maritales con el hombre que le cedió el apellido antes de fallecer; tal vez sea porque su origen es Fernández, algo bastante más próximo y español, lo cual duele)… oigan, que no, que es más fácil que todo esto, la respuesta es: Las Malvinas.

Cristina Fernández, decidió que tenía dos opciones: plantearse un nuevo corralito o declarar su particular guerra de las Malvinas para tener ocupados a los ya desencantados ciudadanos argentinos. Como lo de las islas, los británicos, les dejaron bien claro hace unos pocos años (en 1982, por estas fechas, más o menos) que bromas, las justas, pensó en lo del corralito pero, claro, tampoco estaba el patio como para muchas historias después del último escenario producido en la década pasada. Cabía una última posibilidad que consistía en enchufarles el corralito mismo a los de fuera y que ellos pagaran la fiesta. Pero no podía ser cualquiera, tenia que elegir un tonto muy tonto y quién mejor que los gallegos de ultramar. Y ahí entramos nosotros con Repsol-YPF, Telefónica, Santander, etc…

No ha sido, ni de lejos, una decisión económica, sólo y absolutamente política encaminada a tapar las desvergüenzas de los resultados de una estrategia económica absurda, basada en el “milanesas para todos”, “carne para todos”, “fútbol para todos”, “leche para todos”… etc.  Su escenificación, propia de un Galtieri de turno. Su pose, como su historial, una mala copia de Evita Perón. Triste final de una etapa de quienes pudieron haber representado otra manera de gobernar Argentina, con dignidad y honradez.

Pero no pudo ser y, una vez más, me viene al recuerdo un concierto de Nacha Guevara en el que la artista argentina explicaba que, durante su viaje, había estado buscando sinónimos de la palabra ladrón, para ir matando el tiempo durante su vuelo, y había encontrado tantos (los enumeró casi todos) que suponía lo mucho que debía haber robado la humanidad, pero que, en Argentina, tenían dos más: político y chorro o chorra. Ahora podrá, Nacha Guevara, añadir el de Presidenta.

Ojala esta acción sirva, suponiendo que la cordura no lo enmiende todo (a fin de cuentas, esto no deja de ser un juego de ricos), para que los argentinos de a pié puedan seguir trabajando y saliendo del charco en el que ha metido su actual gobierno a uno de los países, probablemente o casi seguro, mayores y más ricos del mundo. Pero me temo, que el pobre trabajador argentino seguirá siendo pobre y el político y sus amigos, un poco o bastante más ricos.

A reseñar, y con esto acabo, que la decisión se adopta después de asegurarle a Obama que la participación estadounidense no será violada, durante la pasada cumbre Iberoamericana en Cartagena de Indias. ¿Dónde estaban los yankis, Cris, cuando los ingleses recuperaron ‘vuestras’ Malvinas? De todas formas, a mí, como a ustedes, me gustaría saber todo el transfondo financiero oculto del que no se está hablando, debe de ser para mojar pan ¿Dónde empiezan y dónde acaban los intereses privados de sus íntimos amigos, la familia Esquenazi, y los de la familia Kirchner-Fernández? Cristina Fernández, ha violado el principio básico de la equidad, cerrando, sin inmutarse ni enrojecerle su cuidadísimo cutis,  un proceso que entra de pleno en la discriminación y en el agravio comparativo, algo insalvable desde cualquier punto de vista jurídico internacional.

Lamentable por todos los argentinos que viven en España y que pueden verse afectados de alguna manera, sin comerlo ni beberlo, y por todos los españoles de buena fe que han contribuido, con su economía y su esfuerzo, a crear riqueza en suelo argentino. Que nadie, ahora, mezcle churras con merinas. En Argentina hay dos tipos de ciudadanos, los de la calle, gente corriente como nosotros, gente maravillosa capaz de dártelo todo y políticos corruptos, engreídos y buscarrazones como Cristina, Cris para los amigos y CFK para los gobernantes, diablesa vestida de Prada que habita, temporalmente, en la Casa Rosada, donde, por cierto, algún antecesor suyo tuvo que salir en helicóptero con nocturnidad. Veremos en que acaba todo.