La tercera verdad incuestionable.


Hasta ahora siempre había pensado que sólo existían dos verdades en el universo de la persona: que sabía que un día moriría y que tendría que tomar decisiones –muchas- hasta ese momento. Dan Gilbert me hizo comprender que existía una tercera, tal vez como consecuencia de la segunda: que cambiamos. Que no somos la personas que creemos saber que somos, que nuestra realidad es transitoria, fugaz y tan efímera como resulte nuestra próxima decisión o según sea el nuevo percance que nos ocurra. Es importante entender eso, de una parte, por cuanto el ser humano teme, huye y rechaza el … Continúa leyendo La tercera verdad incuestionable.

Siete recomendaciones prácticas para salir de la crisis


El Profesor Domènec Melé, profesor titular de Ética en los Negocios, nos regaló esta artículo en su Blog, semanas atrás, que por su transcendencia reproduzco íntegro para que podáis debatirlo o reflexionar sobre su contenido. La crisis en la que nos encontramos se deja notar cada vez más y, lo que es peor, se está haciendo larga. Los expertos auguran que saldremos de ella, pero lentamente. Es una previsión, pero su realización tendrá lugar, como la entera historia humana, con actos de libertad. La solución a la crisis no depende sólo de la ahora famosa “troika”: Banco Central Europeo, Unión … Continúa leyendo Siete recomendaciones prácticas para salir de la crisis

Déjame, Señor, morir enamorado.


Hace años (falleció el 26 de Julio del 70), un brillante periodista, además de ensayista, crítico y literato, llamado Luis Marsillach escribía en la Hoja del Lunes que, además, dirigía un artículo de fondo con el mismo encabezado que he querido respetar en este post. Mi padre, lector y seguidor de tan insigne pluma, guardó el recorte entre sus más preciados tesoros. Hoy, hojeando y recordando en medio de un innecesario acto de nostalgia, recuperé este tesoro, nunca mejor dicho, y me propuse compartirlo con todos porque sigue vigente después de más de cuarenta años. Sea este, un homenaje a … Continúa leyendo Déjame, Señor, morir enamorado.